Por: David Palacios (Politólogo y Magister en Sociología Política de FLACSO Ecuador)
Pacto Histórico puede ser catalogado como una experiencia popular. La experiencia [1] es un conjunto de aprendizajes logrados a lo largo del tiempo que permiten diferenciar y relacionar ciertos fenómenos para desarrollo de la sociedad. La clase dominada debe experimentar en su interior la mayoría de los momentos que sus individuos experimentan en momentos de militancia o activismo [2].
El uso, distribución y producción del conocimiento resultado del punto crítico de difusión de las redes sociales como Whatsapp, Facebook y otras más dio al traste alrededor del año 2010 con el aprendizaje basado en los medios de comunicación unidireccionales como la radio o la televisión, convirtió un nuevo entorno digital en el seno de la expresión popular, aún con todas las contradicciones que albergan en su interior las multinacionales de redes sociales.
Este despertar, que se manifestó en consignas como «Apaga la TV», «Los medios mienten», forjó una lucidez resistente, un tanto tímida, en la mayoría de colombianos, que se alimenta de un foco ideológico como las propuestas o acciones del presidente Gustavo Petro, del candidato Ivan Cepeda y de la candidata Aida Quilcué. Esta conciencia lograda es una experiencia del nuevo conocer sin los filtros políticos que imponía la oligarquía para interpretar los hechos que vive el pueblo.
Y sin embargo, este estado de conciencia no es homogéneo en la militancia, es un desarrollo colectivo de distinto alcance de acuerdo a las discusiones, conflictos y contradicciones que existen al interior de las militancias de los municipios, veredas, corregimientos y demás jurisdicciones territoriales. Parece ser que existen al menos tres estados de desarrollo de este «despertar», de acuerdo a la voluntad individual y el trabajo colectivo puede tener mayor o menor alcance.
En el menor desarrollo de la conciencia se encuentran los municipios o unidades territoriales que aún no cuentan con la presencia de la experiencia popular de Pacto Histórico, bien sea porque las condiciones estructurales no han permitido su emergencia, bien sea porque se trata de la voluntad humana que la impide. Cuando son las condiciones estructurales las que imposibilitan esta experiencia, las formaciones sociales sufren la frustración del desarrollo normal de la expresión de los conflictos a través de la política, suelen ser localidades donde los agentes clientelistas, armados y terratenientes se benefician de la imposibilidad de la organiación colectiva consciente. Algunos casos importantes son los municipios con alta presencia de grupos armados y mafias que no permiten el trabajo colectivo popular.
El desarrollo medio de la conciencia para la experiencia popular se encuentra en municipios o lugares donde Pacto Histórico ha tomado no solamente la escena de la opinión, sino que incide de manera directa en la realidad de los municipios. Sin embargo este incidir es muy ínfimo y tímido, pues sucede en medio de temores, conflictos, inmaduros comportamientos, sectarismos, dependencia de los grandes sectores de la política de izquierdas. Al no haber desarrollado hasta sus últimas consecuencias la experiencia popular de la organización colectiva en este estado las organizaciones se consumen en luchas internas de acomodamiento de acuerdo a contextos como el nacional o el internacional. Casos como estos son los de la mayoría de municipios de la Sabana de Occidente en Cundinamarca.
En el mayor desarrollo de la conciencia en la vivencia de la experiencia popular de Pacto Histórico se encuentran las localidades, ciudades, barrios, municipios, veredas que han desarrollado la organización política del Pacto Histórico, han incidido de manera directa y con voluntad en el acaecer de cada una de las regiones, y además identifican como su interés el interés político de Pacto Histórico, han entendido que su futuro como clase está íntimamente relacionado con la expresión popular del Pacto Histórico, y ponen por encima de la lucha individual la lucha colectiva popular para tomar los poderes institucionales. Se desarrolla una conciencia tal que la gente gana mucho agrado y entusiasmo por el progreso colectivo, la ética y la solidaridad marcan en este último estado del despertar de la conciencia popular el camino para ganar cualquier elección en el vasto escenario de la lucha de clases. Se reconocen en este estado desarrollo algunas localidades de Cali y de Bogotá que por el escenario hostil de la lucha de clases han ganado un nivel de organización muy serio y capaz que debe ser fortalecido y distribuido por todo el territorio nacional.
[1] Hegel indica sobre la experiencia en su Propedéutica Filosófica: «La experiencia contiene principalmente las leyes, i.e. el enlace de dos fenómenos entre sí, de tal manera que cuando está presente uno, siempre le sigue también el otro.»
[2] Expresión que no tiene pretensión política sino la descripción de un nuevo modo de relación entre el simpatizante o inscrito en un partido con respecto a la antigua militancia disciplinada, la cual si bien puede ser deseable y admirable, es escasa y difícil de conseguir para el grueso de la población.

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